viernes, 9 de septiembre de 2016

Hablando de la familia.

Estamos en los tiempos en los que la familia es todo un tema de controversia y aunque nadie me pidió mi opinión, la daré para que esté disponible por si alguien la necesita (cosa que realmente dudo mucho). Se han desatado varias controversias en torno a la marcha "por la familia", esta marcha que supongo y quiero pensar que nació con el fin de promover el hecho de que un niño merece crecer con un padre y una madre, en un entorno amoroso y un hogar digno, lo cual, estoy totalmente de acuerdo. Sin embargo, esta marcha inofensiva se ha tornado en distintos puntos de vista, desde los más favorables y pacíficos hasta los que atentan en contra de los derechos de cualquier familia distinta a una madre y un padre con hijos. Me subí al tren de las opiniones sobre la marcha por la familia y yo misma pensé, "está marcha por la familia es un disfraz de odio y discriminación", en realidad dudo mucho que haya nacido con fines discriminatorios (eso me gusta pensar), espero y deseo que sea solo una corriente en donde se marcha únicamente a favor de una familia amorosa y del derecho a que un niño crezca en un entorno amoroso, en eso estoy totalmente de acuerdo también. También estoy de acuerdo con la familia con la que crecí, que dista mucho de una madre y un padre criando a sus hijos, crecí con una madre, una abuela, un abuelo y un montón de tíos, tías y primos a mi lado, una familia que mucha gente llamaría disfuncional,y que para mí, funcionó de maravilla. La familia en donde uno nace no es algo que se elije, pero sí se puede elegir con quien formar una familia y si fuera mi elección unirme con alguien del mismo sexo que yo para formarla, también estoy de acuerdo con eso y me gustaría que todas las personas respetaran mi decisión. Ojo, hablé de respetar, no de aceptar, con la aceptación no me puedo meter porque después de todo doy lo que pido y entonces, respeto que sus creencias no les lleven a aceptar las mías. Si elijo una familia con un gran hombre, como es mi deseo, también estoy de acuerdo y me gustaría que respetaran nuestra intimidad y la manera en la que educamos a nuestros hijos. Porque es verdad, a nuestros hijos los educamos nosotros mismos, hombre con hombre, mujer con mujer, hombre con mujer, abuelo con nietos, madre con hijos, padre con hijos, tíos con sobrinos y todas la combinaciones posibles, todos, todos somos familia y si somos seres humanos de bien, honestos y con buenos sentimientos, seguramente formaremos un hogar digno para que cualquier niño crezca en un entorno amoroso. Con amor y por todas las familias amorosas de México y el mundo, Cristina Corona

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